Si comparto contigo mi ciudad y luego te vas, ¿seguirá siendo mía?
¿Puede mi corazón latir en silencio?
No.
Cuando creí que con tus manos escribía una historia distinta, pero en cambio, recreaste mi pasado sangrante. Un pasado que conocías, porque yo te lo conté.
No te importó reavivar unas pocas llamas de mi infierno.
Qué afilada nostalgia acuchilla mi ciudad ahora, y yo no puedo hacer nada más que disfrutar de este triste espectáculo de recuerdos.
Las calles de Madrid transformadas en laberintos.
Estoy perdida en esta ciudad, mi ciudad, no quiero encontrarme.
Un invierno en pleno mayo, el frío penetrante que brota de tu interior.
Estoy congelada en esta ciudad, mi ciudad, no quiero arroparme.
Un fantasma en la ópera, un espectro en Plaza Castilla, una visión en La Latina. Qué miedo te tengo, y ya ni existes.
Todo el mundo cree que puede desecharme como a una colilla usada.
Me rompes como a una promesa.
El verano es mi estación más helada.
Qué fastidio interpretar siempre el papel de presa.
Transformando mis gritos en eco para que nadie me escuche llorar.
Ellos dicen que soy como el sol, pero a veces un diamante brilla más.
Te crees que sabes un poco de todo, pero en realidad no entiendes nada de lo que supone amar.
Quizás te burlabas de mí con tus amigos porque sabes que aún así soy incapaz de odiarte.
Después te enfadas porque no te saludé cuando te vi.
Recuerda que tú no te querías ni despedir de mí.
Me suelo quejar de que todo aquel a quien amo me abandona, pero nunca he sido el tipo de chica que se quiere más a sí misma. Me gusta recibir balas hasta darme cuenta de que tengo el alma perforada.
No me gusta huir, pero me obligáis a esconderme.
Conozco bien el sonido de un corazón roto, pero siempre se siente como la primera vez.
Paola Rubio Melo <<Un duelo en MadrizZz>> 4/06/2024.
Deja un comentario