«Tenemos que asumir que hemos fracasado»: el debate sobre la izquierda de Gabriel Rufián con Emilio Delgado

Cientos de personas se congregaron ayer frente a las puertas de la Sala Galileo Galilei, expectantes ante el encuentro entre el portavoz de Esquerra, Gabriel Rufián, y el diputado de Más Madrid, Emilio Delgado. La asistencia estuvo marcada por una notable presencia de jubilados, que contrastaba con el reducido número de rostros jóvenes. Pese a…

Written by


Cientos de personas se congregaron ayer frente a las puertas de la Sala Galileo Galilei, expectantes ante el encuentro entre el portavoz de Esquerra, Gabriel Rufián, y el diputado de Más Madrid, Emilio Delgado. La asistencia estuvo marcada por una notable presencia de jubilados, que contrastaba con el reducido número de rostros jóvenes. Pese a ello, el teatro completó su aforo, dejando fuera a numerosas personas sin entrada y a varios miembros de la prensa que no contaban con acreditación. También se quedó en la calle la figura encapuchada del agitador ultraderechista, Vito Quiles, que prudente o cobarde, decidió no acercarse a la entrada del teatro, donde la multitud le abucheaba y exigía su marcha.
«Lo que viene no es la alternancia política de siempre; lo que viene es salvaje», advertía el portavoz de Esquerra al inicio del acto. Gabriel Rufián no ocultó su ambición de cara a las generales: «No solo quiero ilusionar, quiero ganar provincia a provincia, escaño a escaño». Durante su intervención, lanzó una pregunta al público sobre el sentido de que catorce formaciones de izquierda compitan por «migajas» o por demostrar quién es más «puro», mientras la derecha avanza unida y a pasos agigantados. Desde el auditorio, varias voces respondieron con una consigna clara: hacía falta «organización». Por su parte, Delgado afirma que para que la unidad de izquierdas sea eficaz debe haber “una chispa inicial que active algo”.  “Podemos incluir siete partidos en la misma caja, pero si esos partidos no alcanzan el 15% no hacemos nada”, opinaba el dirigente de Más Madrid.
En lo que ambos coincidían es en el preocupante auge de la extrema derecha. “Hemos fracasado como izquierda” lamentaba Rufián quien también afirmó que una parte de la juventud se está distanciando de la izquierda debido a su incapacidad para conectar, cultural y políticamente, con las nuevas generaciones. Según el portavoz, mientras la derecha y la ultraderecha logran imponer su relato en redes sociales y medios, la izquierda pierde terreno. En una de sus intervenciones más tajantes, señaló que “está de moda ser facha y ser mala persona”, advirtiendo que hoy tienen más eco los mensajes individualistas que los discursos tradicionales en defensa de lo público. Rufián criticó que programas o perfiles como El Hormiguero o El Xokas (a los que vinculó con la propagación de bulos) tengan más influencia que los referentes institucionales, e instó a las izquierdas a dar la batalla en ese frente para no perder la contienda electoral.
Continúa siendo un enigma la forma que tomará esta iniciativa de Rufián, pero si algo saca en claro es “o nos ponemos de acuerdo o nos vamos al carajo”. Para ello propone cuatro puntos pragmáticos entre los que no descarta la formación de un Grupo Parlamentario coordinado común. “Cada uno en su casa y antifascismo”, también defiende el derecho a la autodeterminación y la dignificación de las condiciones de vida de todos. Estas propuestas junto con un “acto de generosidad de la izquierda” y el cese de la competición por ver quién hace “mejores tuits” es la solución para evitar ser “fusilados políticamente” por PP y VOX, a quienes Delgado se ha referido como “un frente histórico”.
Entre los asistentes estaban Alberto Ibáñez portavoz y diputado de Compromís, diputadas de ERC como Etna Estrems e Inés Granollers, entre otros representantes de los principales partidos (Sumar, Más Madrid, IU y los Comuns). Podemos, que pese a no estar invitado y no ocultar su inclinación por una coalición con IU, fue recordado por Rufián como una formación política que “es y será imprescindible”. El portavoz de Esquerra no ocultó su admiración hacia Pablo Iglesias a quien considera “el mejor de nuestra generación” y a su mujer, Irene Montero como “una fuerza de la naturaleza”. “Quien crea que esta gente sobra se equivoca”, así terminaba Rufián su reconocimiento a los morados.
Entre ovaciones y aplausos, en un ambiente cargado de ilusión e incertidumbre por lo que deparará el futuro para la izquierda en este país, el acto llegaba a su fin. Gabriel Rufián y el también ponente, Emilio Delgado, junto con la moderadora del encuentro, la analista política Sarah Santaolalla, se mostraron cercanos con los asistentes y dedicaron unos minutos a atender a la prensa y a fotografiarse con miembros del público.
La evolución de la situación política es difícil de prever y resulta complicado determinar en qué acabará todo este proceso. Sin embargo, el acto de ayer puede leerse como un buen punto de partida para la reorganización y movilización de las formaciones de izquierda. El carismático dirigente independentista, Gabriel Rufián, pudo constatar el pasado 18 de febrero que cuenta con un respaldo popular significativo, un elemento clave en un momento de alta polarización. Aunque, el mensaje que trasladó durante la charla apunta también a retos pendientes: más allá del apoyo de base, resulta imprescindible ejercer «la autocrítica».  La construcción de un frente amplio que integre el apoyo de las distintas fuerzas nacionalistas aparece como una condición necesaria para presentar una alternativa eficaz a una derecha que marca el debate público y cuyo avance asusta al propio portavoz de Esquerra Republicana.

Paola Rubio Melo <<«Tenemos que asumir que hemos fracasado»: el debate sobre la izquierda de Gabriel Rufián con Emilio Delgado>>

Emilio Delgado, Sarah Santaolalla y Gabriel Rufián en la charla sobre la unidad de la izquierda el pasado 18 de febrero en Madrid

Un comentario

  1. Avatar de joaquindpd
    joaquindpd

    Muy bien Paola, muy periodístico.

    Me gusta

Replica a joaquindpd Cancelar la respuesta